Más allá de si son zapatillas o botas, la principal tarea del calzado de seguridad es proteger las extremidades inferiores de los trabajadores de un sinnúmero de áreas de la industria. Y así como hay riesgos, hay variedad de calzado para prevenirlos.

1. Calzado con protección impermeable

El polvo, los líquidos y sus posibles filtraciones son algunos de los riesgos que los trabajadores deben enfrentar, y el tipo de calzado que el trabajador utilice es clave a la hora de evitarlos. Por lo general son botas que, además de la filtración, pueden prevenir hongos y posibles humedades.

Tipos de calzado de seguridad
Tipos de calzado de seguridad

2. Calzado con puntera de acero

Los riesgos mecánicos son bastante comunes y la puntera de acero es el tipo de calzado de seguridad idóneo para ellos. Esta protección de acero está indicada, como su nombre lo indica, en la punta del zapato, y protege a quien lo usa de posibles accidentes en los dedos de sus pies.

Cuándo es obligatorio el uso de calzado de seguridad
Cuándo es obligatorio el uso de calzado de seguridad

3. Calzado con protección antiestática

No importa cuál sea la acción que el trabajador realice: todas ellas generan energía estática en el cuerpo que de no ser liberada puede provocar un accidente. Para eso existe este tipo de calzado de protección: para liberar toda esa energía estática oportunamente.

4. Calzado con protección contra objetos cortopunzantes

Evitar la incrustación directa en los pies es posible gracias a este tipo de calzado, muy común en el área de construcción, en donde los pies son los más propensos a sufrir heridas graves. Tanto la suela como la cobertura cuentan con la rigidez y el material propicios para este fin y aseguran al trabajador de este tipo de lesiones.

Tipos de calzado de seguridad
Tipos de calzado de seguridad

5. Calzado con protección dieléctrica

Es distinto al calzado de protección antiestática y cuenta con el material, el diseño y los elementos necesarios para proteger al usuario cuando se encuentre en zonas en donde las descargas eléctricas son, más que posibles, inevitables.

6. Calzado de protección para uso general

Como dijimos al comienzo, no importa qué tan tranquilos aparenten ser los lugares de trabajo: siempre habrá riesgo de accidente. Hay, eso sí, actividades con menos riesgo que otras, y para esas precisamente se creó este tipo de calzado, destinado para el trabajador que no está tan expuesto a riesgos mecánicos o físicos pero que de igual manera debe protegerse.

Cada empleado y su empleador deben saber que un buen par de zapatos no basta para protegerse: el uso en conjunto de un buen uniforme hace que esas caídas de objetos, descargas eléctricas, o posible contaminación con sustancias químicas no tengan efectos negativos en el trabajador, preservando su vida y aumentando su productividad.

Llegó la hora de prevenir incapacidades laborales con un buen calzado de seguridad que combine correctamente con el uniforme correspondiente al tipo de riesgo del área de la industria a la que pertenezca el trabajador. Y, más que evitar incapacidades, lograr que el empleado esté cómodo, productivo y feliz.

¿Quién diría que todo lo anterior podía lograrse solamente con un par de zapatos?